



Vigencia de contratos de trabajo, cotizaciones previsionales, seguros obligatorios y certificados de capacitación. Y a esto puedes sumar el cumplimiento de los programas personalizados. Es la base mínima antes de evaluar cualquier otro aspecto.
Tasa de accidentabilidad, cumplimiento del programa personalizado y de entrega de EPP, reporte oportuno de incidentes y seguimiento a los planes de acción derivados de cada investigación.
Resultado final de la tarea contratada, cumplimiento del cronograma de avance y conformidad con las especificaciones técnicas acordadas en el contrato.
Disposición para seguir las normas internas, participación en reuniones de coordinación y capacidad de integrarse al equipo de trabajo sin generar conflictos operativos.
Cumplimiento de los controles operacionales definidos para aspectos e impactos ambientales significativos de la actividad contratada.
Configura los factores que vas a evaluar —seguridad, calidad, documentación, plazos— y asigna el peso de cada uno según el tipo de faena o el nivel de riesgo del contratista.
Cada responsable —prevención, administración de obra, oficina técnica— califica los criterios que le corresponden, dentro de la misma plataforma y con el mismo formato.
El sistema calcula la nota ponderada de cada contratista y la deja disponible en un historial comparable entre proyectos y periodos de evaluación.
La calificación final respalda la decisión de renovar, exigir un plan de mejora o terminar la relación contractual, con trazabilidad completa de cómo se llegó a ese resultado.
Cada contratista acumula sus evaluaciones de todos los proyectos en que ha participado, lo que permite ver su tendencia de desempeño en el tiempo, no solo una foto aislada.
El sistema notifica cuando la calificación de un contratista cae bajo el mínimo aceptable, antes de que ese problema se traduzca en un incidente o un incumplimiento mayor.
La calificación de cumplimiento documental se actualiza con la misma información que ya gestionas en el control de contratistas, sin doble digitación.
Los formatos clásicos de evaluación de proveedores y contratistas —la planilla con criterios y notas del 1 al 5, replicada en muchas empresas e industrias— funcionan como punto de partida, pero tienen un límite: viven en un Excel o un PDF que nadie actualiza ni compara con evaluaciones anteriores.
Llevar ese mismo formato a un sistema digital significa que cada evaluación queda asociada al contratista, al proyecto y a la fecha, sin depender de que alguien guarde el archivo en la carpeta correcta. El criterio de evaluación no cambia: lo que cambia es que ahora existe trazabilidad real entre una evaluación y la siguiente.
La evaluación de contratistas y proveedores es el proceso mediante el cual una empresa mandante mide, de forma objetiva y periódica, el desempeño de sus contratistas en seguridad, calidad, cumplimiento de plazos y gestión documental. No se trata de aprobar o rechazar una sola vez al inicio del contrato: es un seguimiento continuo que entrega información para decidir si conviene seguir trabajando con ese proveedor.
El desempeño de un contratista depende de varios factores que se cruzan entre sí: la capacitación de su personal, la vigencia de su documentación, su capacidad técnica para ejecutar el trabajo, el respeto por las normas de seguridad y el cumplimiento del cronograma pactado. Una evaluación de proveedores y contratistas SST bien diseñada mide cada uno de esos factores por separado, en lugar de resumir todo en una impresión general.
Sin un formato estandarizado, cada evaluador califica con su propio criterio. Eso impide comparar contratistas entre sí, detectar patrones de riesgo a tiempo y justificar decisiones de renovación o término de contrato ante una auditoría o ante el propio contratista.
El control de contratistas verifica que la documentación legal y de seguridad esté vigente. La evaluación de desempeño va un paso más allá: mide cómo trabaja el contratista en la práctica —calidad, seguridad, plazos— y no solo si sus papeles están al día.
No existe un plazo único para todas las industrias. Lo habitual es evaluar al cierre de cada hito o etapa del contrato, y siempre antes de decidir una renovación. En faenas de alto riesgo, conviene acortar la frecuencia.
Como mínimo: cumplimiento documental, indicadores de seguridad y salud en el trabajo, calidad del servicio entregado, cumplimiento de plazos y comportamiento del contratista dentro de la operación del mandante.
No. La evaluación es una herramienta que usa el Departamento de Prevención para respaldar sus decisiones con datos, pero la responsabilidad de la gestión de seguridad en obra sigue siendo del equipo de prevención.
Depende de la política interna de cada mandante. Lo más común es exigir un plan de acción correctivo con plazos definidos; si el desempeño no mejora, la evaluación documentada respalda la decisión de no renovar el contrato.
Sí. Foco Acredita ofrece un piloto a costo cero de mensualidad por 1 ó 2 meses para el primer proyecto (* sujeto a disponibilidad), de modo que puedas validar el formato de evaluación con tus propios contratistas antes de decidir.
